月曜日, 5月 22, 2006

Gloves

El viento los creó, envolvieron nuestras manos y se separaron con profunda tristeza.

"La roca envuelta de sal continua con su eterna espera, mientras el mar, ayudada por la luna, no alcanza a limpiarla.
¿Será eterna esta espera?
De pronto la marea subió, el mar se envolvió de contento, era su oportunidad de abrazar a la roca y no dejarla ir.
¿Desde cuándo tan violento? - Dijo la roca.
La luna mala consejera, agitandome de esta forma - Respondió el mar."

Mientras duermo puedo escuchar entre sus hilares, el llanto silencioso de una ilusión.